Una nueva experiencia de debate para los estudiantes del IEA
El colegio se presentó por primera vez en un certamen de argumentación y llegó hasta la final. Durante dos jornadas, los estudiantes discutieron sobre el impacto del uso de las redes sociales. Por Sofía Castro Reinoso, Martina Mezzotero Natale, Valentina Lado Matsumoto de 5ºA
El 24 y 25 de junio tuvo lugar el “Torneo de Debate Preuniversitario” organizado por el Centro de Oratoria, Debate y Argumentación de la Universidad de Belgrano (UB). En esta primera edición participaron más de 100 estudiantes de distintos colegios, entre ellos alumnos del Instituto Evangélico Americano.
La participación del IEA comenzó a partir de una invitación de la UB. Tras recibir la propuesta, los directivos y el Departamento de Sociales evaluaron la posibilidad de sumarse y, luego de organizar los tiempos con otros proyectos escolares, decidieron participar por primera vez en el encuentro. Cynthia Passaglia, profesora de Historia y coordinadora del Departamento de Sociales, fue la encargada de llevar adelante la experiencia y preparar a los estudiantes que representaron a la institución. Para lograr esto, el grupo participó de encuentros de capacitación y trabajó con el material proporcionado por la universidad.
La competencia seguía una metodología de debate creada e implementada en España, en la que los equipos debían defender una postura a favor o en contra de una determinada premisa. La posición que debía sostener cada grupo se asignaba durante el encuentro, por lo que los participantes debían estar preparados para argumentar desde ambas perspectivas. En esta edición, las dos premisas estuvieron relacionadas con el uso de las redes sociales por parte de los adolescentes.
Valentina Bonavera, estudiante de 3º A COM, fue una de las representantes del IEA en el torneo, junto a otros cinco alumnos de la institución: dos estudiantes de 5º B COM, una alumna de 3º A ECO y dos compañeros de su mismo curso.
Valentina contó cómo la profesora Cynthia Passaglia se acercó a ella y a su amiga para consultarles si estaban interesadas en formar parte del proyecto. Ambas aceptaron sin dudarlo. “No solo porque nos interesaba la propuesta, sino que también nunca la habíamos escuchado”, afirmó ella. Explicó que, si bien el colegio suele ofrecer diferentes proyectos y actividades, nunca habían tenido la oportunidad de participar en una propuesta así. Justamente, fue el carácter diferente e innovador de la experiencia lo que terminó de convencerlas.
Valentina describió su participación como una experiencia “exhaustiva, pero divertida”. Al tratarse de la primera vez que participaba en una actividad de este tipo, aseguró que disfrutó del proceso y aprendió mucho. Aun así, también destacó el importante trabajo que existe detrás de cada debate. “Había que tener en cuenta muchas fuentes y mucha información, y eso requiere tiempo y energía”, explicó.
Durante el evento, Valentina aseguró que, en general, se sintió bien, aunque reconoció que hubo momentos en los que los nervios estuvieron más presentes. Según explicó, cada uno de los debates presentó sus propias dificultades, aunque para ella los momentos más complejos fueron el primero y el último. El primer debate resultó desafiante debido a un cambio inesperado en la organización de la jornada. “Nos adelantaron nuestro debate y nosotros, como no estábamos preparados para eso, nos empezamos a poner todos muy nerviosos”, relató.
A pesar de que el primer día representó un desafío para los estudiantes, durante la segunda jornada lograron adaptarse a la dinámica y desenvolverse con mayor seguridad. Gracias a esta confianza, el equipo del IEA llegó hasta la final de la competencia, donde obtuvo el segundo puesto frente al United High School.
Valentina dejó un consejo para los próximos estudiantes que quieran participar: mantener la calma. Estar expuesto frente a otras personas y tener que defender una postura puede generar nervios, especialmente cuando se trata de una experiencia nueva. Ella explicó: “Cuando uno está muy acelerado, las cosas no tienden a salir bien, y lo digo por experiencia”.
Para la estudiante, la práctica es una de las mejores herramientas para superar esa inseguridad inicial. Cuantas más veces una persona se enfrenta a situaciones que la sacan de su zona de confort, más natural comienza a resultar la experiencia. De esta manera, participar en el torneo no solo significó investigar, argumentar y debatir, sino también aprender a enfrentarse a los nervios, adaptarse a los imprevistos y confiar en el trabajo realizado.
Por Sofía Castro Reinoso, Martina Mezzotero Natale, Valentina Lado Matsumoto de 5ºA



